Categorías
nódulos tiroideos

Glandula de tiroides y nódulos tiroideos

Glándula de la Tiroides y los Nódulos Tiroideos

Los nódulos tiroideos son crecimientos anormales de células y tejidos que forman una protuberancia dentro de la glándula tiroides.

glándula tiroides

Glándula de la Tiroides.

La glándula tiroidea, una pequeña glándula que mide alrededor de 5 centímetros (cm) de diámetro, está situada bajo la piel del cuello, por debajo de la nuez de Adán (llamada también bocado de Adán). Las dos mitades (lóbulos) de la glándula tiroidea están conectadas en su parte central (istmo), lo que le da el aspecto de una corbata de lazo. Por lo general, no se puede ver ni apenas percibir. Si aumenta de tamaño, se palpa con facilidad como un bulto prominente (bocio) que aparece debajo o a los lados de la nuez de Adán.

Esta glándula segrega las hormonas tiroideas, que regulan la velocidad a la que tienen lugar los procesos químicos del organismo (índice metabólico). Las hormonas tiroideas influyen en el índice metabólico de dos maneras:

  • Estimulando casi todos los tejidos del organismo para que produzcan proteínas
  • Incrementando la cantidad de oxígeno que utilizan las células

Las hormonas tiroideas afectan a muchas funciones corporales vitales, como la frecuencia cardíaca, la velocidad de combustión de las calorías, el mantenimiento de la piel, el crecimiento, la producción de calor, la fertilidad y la digestión.

 

Nódulos Tiroideos.

Los nódulos tiroideos (NT) son tremendamente comunes, siendo la mayoría de ellos no palpables y menores de 1,5 cms. En términos generales, son más frecuentes en mujeres, en la edad avanzada, en áreas de carencia de yodo y en personas que han sido sometidas a radioterapia en la región del cuello.

La inmensa mayoría de los NT son benignos, pero algunos pacientes pueden requerir una evaluación más completa para excluir un cáncer tiroideo, que estaría presente en aproximadamente un 5% de todos los NT.

Durante los últimos años el descubrimiento incidental de NT, se ha convertido en un hecho extraordinariamente común, debido a las mejores tecnologías en imágenes. Los NT se pueden encontrar en estudios de tomografía axial computada de tórax o cuello por enfermedades no tiroideas, en eco Doppler de carótidas o en ecotomografías de cuello realizadas por problemas ganglionares, de glándulas salivares o de paratiroides.

Dada la alta prevalencia de NT en la población general y, por el contrario, la baja frecuencia de cáncer tiroideo en las personas con nódulos, el desafío que enfrentamos es decidir en quien utilizar las técnicas actuales de diagnóstico y cuando se justifica una terapia médica o quirúrgica.

El factor más importante del crecimiento del tiroides y, por lo tanto, la principal causa de la aparición de nódulos en el tiroides, son las alteraciones hormonales. Así pues, si te estás preguntando «¿por qué tengo nódulos en la tiroides?», puedes estar tranquilo, lo más probable es que sea este el motivo.

Por un lado, está el incremento de TSH (hormona estimulante del tiroides), que causa un crecimiento excesivo de tejido tiroideo normal (adenoma); y por otro, la deficiencia de Yodo en la dieta, que suele producir un crecimiento de la glándula, desarrollando varios nódulos o constituyendo un bocio multinodular.

¿Te gustaría saber si tú o un familiar puede ser candidato a nuestro tratamiento de Nódulos Tiroideos?

Categorías
nódulos tiroideos

Tipos de nódulos tiroideos

Tipos de nódulos tiroideos

Aunque los nódulos tiroideos generalmente no son cancerosos (benignos), algunos aún pueden serlo. Por ello, es importante evaluarlos, ya que si se tratase de un cáncer de tiroides se podría tratar desde sus primeras etapas.

Tipos de nódulos tiroideos

Tipos de nódulos tiroideos.

Los nódulos son la patología más común de la glándula tiroides, su incidencia en la población está entorno al 7-19%, especialmente en mujeres (6 veces más que en varones) o si hay antecedentes en la familia.

Los especialistas en Endocrinología en la clínica suelen emplear distintos términos para describir los nódulos tiroideos según sus características de aspecto, actividad o composición.

Entre los más habituales que podemos encontrar:

Nódulos únicos o nódulo solitario: cuando tras las pruebas diagnósticas no se identifican otros nódulos. Puede ser un indicio de sospecha de cáncer tiroideo, entre un 5-10% de los nódulos solitarios lo son.

Nódulos múltiples o bocio multinodular: conglomerado de varios nódulos que pueden encontrarse en ambos lóbulos de la glándula. El bocio multinodular suele combinar nódulos y quistes tiroideos. En el bocio multinodular la función tiroidea suele ser normal. Un pequeño número de pacientes desarrollan hipotiroidismo.

Nódulo dominante: Cuando en la exploración física o en la ecografía se observa un nódulo dominante (de mayor tamaño que los demás) se solicitará la realización de una punción aspiración con aguja fina (PAAF) para descartar la posible malignidad. El riesgo de cáncer de tiroides es el mismo en un nódulo único que en un nódulo dominante de un BMN- Bocio Multinodular.

Nódulos sólidos: si el contenido es celular, con poco líquido o coloide (hormona tiroidea almacenada) y tienen mayor probabilidad de ser cancerosos, aunque como ya hemos comentado la mayoría de los nódulos son benignos. Los nódulos sólidos pueden tener demasiadas células en cuyo caso se denominan adenomas.

Nódulos mixtos: el nódulo contiene líquido y células. Si es muy grande, existen tratamientos para evacuar parte del contenido y así aliviar posibles molestias.

Quistes: cuando están llenos de líquido, suelen ser nódulos benignos. Suele manifestarse como un abultamiento del cuello de crecimiento rápido, de consistencia elástica o blanda. El quiste de tiroides suele ser único y benigno.

Nódulos calientes o hiperfuncionantes: otra denominación que se suele usar es adenoma tóxico, producen hormonas tiroideas de manera autónoma, pudiendo provocar hipertiroidismo, puede aparecer en solitario o en un bocio multinodular. Puede resultar de un hallazgo casual al realizar unos análisis de hormonas tiroideas, observándose una concentración de hormonas tiroideas (T4 y T3) que puede estar aumentada, junto con un descenso de la concentración de TSH. La manera de confirmarlo es con una prueba diagnóstica específica llamada gammagrafía, en la cual se demuestra que el nódulo capta yodo radioactivo. Los adenomas tóxicos son benignos.

Nódulos fríos: nódulos inactivos que no producen hormonas tiroideas. Se identifican con la misma prueba antes mencionada. La gammagrafía revela que estos nódulos absorben menos material radiactivo que el resto del tejido tiroideo. Los nódulos fríos pueden ser benignos o malignos.

Nódulo hipoecoico o hipoecogénico: describe nódulos de baja densidad, generalmente de contenido líquido o grasa. La mayoría de los casos se trata de nódulos benignos.

Nódulo hiperecoico: es indicativo de una lesión sólida que convendrá estudiar para descartar su malignidad.

Nódulo espongiforme: Su probabilidad de malignidad es prácticamente nula. El nombre describe su apariencia debido a múltiples espacios quísticos y sólidos que le da el aspecto de esponja o panal de abejas

Nódulos benignos: más del 90% de los nódulos tiroideos son benignos. Son los que pueden beneficiarse de tratamientos con la finalidad de eliminarlos, contener su crecimiento y evitar que puedan malignizarse. Estos pueden ir desde los mínimamente invasivos a los no invasivos, como el HIFU- Ultrasonidos de Alta Intensidad Focalizados, que de manera ambulatoria consiguen tratarlos de manera segura y eficaz sin efectos secundarios.

Nódulos malignos: su prevalencia oscila entre 5%-10%, aunque en el caso de nódulos fríos estas cifras pueden llegar hasta el 17%. Los tumores, suelen ser pequeños y a pesar de presentar un curso lento asintomático y de parecer inocuos pueden producir metástasis e incluso conducir a la muerte.1 El cáncer de tiroides se diagnostica comúnmente a una edad más temprana en comparación con la mayoría de los otros cánceres que afectan a los adultos.

Sólo unos pocos nódulos tiroideos se deben a cáncer de tiroides, son más frecuentes en el género masculino y se cree que hay ciertos factores que incrementan el riesgo a padecerlo, como los antecedentes familiares de cáncer de tiroides o la exposición a radiación en cabeza o cuello.

¿Te gustaría saber si tú o un familiar puede ser candidato a nuestro tratamiento de Nódulos Tiroideos?

Categorías
biopsia por fusión

Sistema Artemis

Sistema Artemis: Innovación en la biopsia de próstata por fusión.

El Sistema Artemis representa una de las evoluciones más importantes en el campo de la biopsia de próstata dirigida, al integrar de manera avanzada la biopsia por fusión, la navegación asistida y la medicina de precisión aplicada al diagnóstico del cáncer de próstata. En un contexto donde la detección temprana y la identificación exacta de lesiones clínicamente significativas son cada vez más prioritarias, Artemis surge como una actualización tecnológica que optimiza la forma en que urólogos y radiólogos realizan biopsias guiadas por resonancia magnética multiparamétrica (mpMRI) y ecografía en tiempo real (US).

Este sistema incorpora un enfoque renovado hacia la biopsia prostática de alta precisión, permitiendo una localización más confiable de las zonas sospechosas y reduciendo las limitaciones que históricamente han acompañado a los métodos sistemáticos tradicionales. Con Artemis, la biopsia dirigida avanza hacia un modelo más exacto, reproducible y alineado con los principios de la medicina personalizada, transformándose en una herramienta clave para mejorar el rendimiento diagnóstico en pacientes con sospecha de cáncer de próstata.

¿Qué es el Sistema Artemis?

El Sistema Artemis es una plataforma especializada para realizar biopsias de próstata por fusión mpMRI–US, diseñada para mejorar la precisión en la identificación y muestreo de lesiones sospechosas de cáncer de próstata clínicamente significativo. 

 

Se trata de un sistema de navegación semirrobótico que combina la información anatómica y funcional obtenida en la resonancia magnética multiparamétrica con la guía en tiempo real del ultrasonido transrectal o transperineal, permitiendo dirigir la aguja hacia regiones de alto riesgo con una exactitud milimétrica.

Artemis surge como una respuesta a la necesidad de técnicas más precisas y reproducibles que superen las limitaciones de la biopsia sistemática tradicional. Su diseño, basado en estabilidad mecánica, registro de imagen avanzado y trazabilidad completa del procedimiento, ofrece un entorno más controlado para la toma de muestras, facilitando la localización de lesiones pequeñas, profundas o ubicadas en zonas anatómicamente complejas.

La plataforma se integra dentro del flujo de trabajo clínico del urólogo o radiólogo intervencionista, proporcionando una visualización tridimensional de la próstata, puntos de muestreo dirigidos y un mapa detallado de las áreas biopsiadas. De esta manera, Artemis se consolida como un sistema de referencia en la biopsia dirigida y un componente esencial dentro de las estrategias modernas de diagnóstico prostático de alta precisión.

Funcionamiento del Sistema Artemis

El Sistema Artemis estructura su flujo de trabajo en cuatro fases principales que integran imagen avanzada, navegación 3D y estabilidad mecánica. Este modelo permite realizar biopsias dirigidas con alta precisión, mejorar la visualización de la anatomía prostática y garantizar una trazabilidad completa de cada sitio de muestreo.

Adquisición de Imagen 3D

En esta fase, Artemis genera una reconstrucción tridimensional de la próstata en cuestión de segundos, calculando el volumen y delimitando automáticamente los bordes glandulares. Esta representación 3D proporciona una base anatómica precisa para integrar las lesiones identificadas previamente en la resonancia magnética multiparamétrica (mpMRI) y optimiza la visualización del tejido antes de la biopsia.

Planificación del Procedimiento

La interfaz del Sistema Artemis permite diseñar y ajustar planes de biopsia de forma intuitiva, ofreciendo la posibilidad de seleccionar y organizar distintos números de núcleos según las características de la lesión y las necesidades clínicas del paciente. El usuario puede agregar, mostrar y editar los sitios de muestreo dentro del modelo 3D, así como comparar planes previos o integrar información histórica del paciente. Esta etapa facilita una planificación personalizada basada en la anatomía prostática y en las regiones identificadas como sospechosas en la mpMRI.

Biopsia Dirigida y Seguimiento de Aguja

Durante la intervención, Artemis calcula en tiempo real la trayectoria, posición y profundidad de la aguja con un alto grado de precisión. El sistema detecta cualquier deflexión causada por movimiento del paciente o resistencia del tejido, mostrando los ajustes necesarios en pantalla. Cada punto de punción queda registrado en coordenadas XYZ dentro del modelo 3D, asegurando que el muestreo corresponda exactamente a las zonas sospechosas definidas en la mpMRI.

Reporte y Trazabilidad del Procedimiento

Al finalizar la biopsia, Artemis genera un modelo 3D que muestra con exactitud los sitios reales de punción dentro de la glándula. El sistema permite incorporar los resultados de patología para visualizar la distribución y extensión del cáncer en el contexto anatómico del paciente. Esta información se integra en un reporte clínico detallado que facilita el seguimiento, la documentación del caso y el análisis multidisciplinario. Además, la trazabilidad obtenida con Artemis puede emplearse para planificar intervenciones terapéuticas focales futuras, especialmente cuando el resultado confirma la presencia de enfermedad clínicamente significativa y se requiere un abordaje dirigido.

Ventajas clínicas de la biopsia dirigida con Sistema Artemis

El Sistema Artemis aporta mejoras significativas en la precisión, estabilidad y trazabilidad del muestreo prostático, convirtiéndose en una herramienta clave dentro del diagnóstico contemporáneo del cáncer de próstata clínicamente significativo. Sus componentes semirrobóticos, su registro elástico avanzado y su navegación 3D permiten alcanzar un nivel de exactitud difícil de obtener con otros métodos de biopsia no asistida.

Mayor precisión en la localización de lesiones sospechosas

El registro elástico del Sistema Artemis corrige deformaciones de la próstata en tiempo real, manteniendo alineada la mpMRI con la ecografía durante todo el procedimiento. Esto permite una localización milimétrica de las lesiones identificadas en la resonancia, incluso cuando se sitúan en zonas profundas o anatómicamente complejas.

Reproducibilidad y estabilidad mecánica en cada punción

Su brazo semirrobótico estabiliza el transductor y reduce la variabilidad entre operadores. Esta estabilidad convierte a Artemis en una plataforma confiable para biopsias repetidas, vigilancia activa o reevaluación de lesiones donde la precisión debe mantenerse constante.

Seguimiento tridimensional del muestreo

La capacidad del sistema para registrar coordenadas XYZ de cada núcleo dentro de un modelo 3D permite documentar con exactitud qué zonas fueron biopsiadas y cuál fue la cobertura real del procedimiento. Esto mejora la correlación imagen–patología y facilita decisiones terapéuticas basadas en evidencia.

Optimización del rendimiento diagnóstico

Al dirigir la aguja exactamente hacia las regiones sospechosas, Artemis incrementa la probabilidad de detectar cáncer de próstata clínicamente significativo, reduciendo la necesidad de procedimientos repetidos y mejorando la caracterización tumoral en pacientes con PSA elevado o con hallazgos sospechosos en la mpMRI.

Herramienta clave para estrategias de tratamiento focal

La trazabilidad detallada y la reconstrucción anatómica generada por Artemis permiten planificar intervenciones focales cuando la patología confirma enfermedad localizada. Esta capacidad resulta especialmente valiosa para seleccionar candidatos apropiados y diseñar tratamientos personalizados.

Comparativa del Sistema Artemis con otros sistemas de biopsia por fusión

En el mercado actual de biopsia prostática por fusión mpMRI–TRUS, varios sistemas ofrecen soluciones avanzadas para la navegación y el muestreo dirigido. Entre los más utilizados se encuentran UroNav (Philips/Invivo), Koelis Trinity, BK Fusion y Artemis. Cada plataforma emplea tecnologías distintas para integrar la resonancia magnética con la ecografía, lo que influye en la estabilidad del procedimiento, la precisión del registro y la trazabilidad del muestreo.

UroNav utiliza seguimiento electromagnético, lo que permite un flujo de trabajo flexible y movilidad libre del operador. Esta tecnología es especialmente útil en entornos donde se requiere rapidez de preparación y facilidad de uso. Artemis, por su parte, compite incorporando un brazo semirrobótico estabilizado, que aporta un control mecánico adicional sobre la posición del transductor, útil en biopsias que requieren una localización altamente estable o cuando se realiza seguimiento prolongado de lesiones pequeñas.

Koelis Trinity emplea ultrasonido volumétrico para crear una reconstrucción 3D en tiempo real, permitiendo un acceso transperineal muy eficiente. Artemis comparte con Trinity el enfoque tridimensional, pero se diferencia por su registro elástico avanzado, que corrige en tiempo real las deformaciones de la próstata generadas durante la manipulación, manteniendo la alineación mpMRI–TRUS incluso ante pequeños movimientos del paciente.

BK Fusion integra la fusión directamente en su consola de ultrasonido, ofreciendo simplicidad operativa y una interfaz unificada. Artemis compite con esta propuesta aportando un entorno más orientado a la trazabilidad y documentación, registrando cada sitio de punción con coordenadas XYZ y generando reportes que pueden emplearse para vigilancia activa o planificación de terapias focales.

En conjunto, mientras UroNav destaca por su navegación libre, Koelis por su reconstrucción volumétrica continua y BK Fusion por su integración simplificada, el Sistema Artemis compite diferenciándose por su combinación de estabilidad mecánica, registro elástico y trazabilidad tridimensional, elementos que fortalecen la precisión del muestreo y la reproducibilidad del procedimiento en escenarios clínicos complejos.

Sistema Artemis en México

En México, el Sistema Artemis ya es una realidad, su adopción ha aumentado entre urólogos y radiólogos que buscan mejorar la precisión diagnóstica en la detección del cáncer de próstata clínicamente significativo. Cada vez más especialistas han incorporado Artemis dentro de su práctica, impulsados por su estabilidad mecánica, su registro elástico y su capacidad de trazabilidad tridimensional, elementos que fortalecen la exactitud del muestreo y la correlación imagen–patología.

Actualmente, diversos centros en el país utilizan esta tecnología como parte de sus protocolos de biopsia dirigida, y un número creciente de médicos muestra interés en migrar hacia sistemas más precisos y reproducibles. En Grupo Cryo buscamos activamente esta expansión, poniendo a disposición de los especialistas el Sistema Artemis, con acompañamiento técnico, capacitación y soporte para su implementación clínica.

El acceso al Sistema Artemis en México permite a los profesionales incorporar una solución de navegación confiable y alineada con las mejores prácticas internacionales. Hoy, esta plataforma ya forma parte del trabajo cotidiano de múltiples unidades de urología y radiología intervencionista, y su presencia continúa creciendo conforme más médicos buscan elevar el rendimiento diagnóstico, optimizar la experiencia del paciente y adoptar herramientas diseñadas para la medicina de precisión.

Artemis: la plataforma que redefine la biopsia por fusión

La incorporación del Sistema Artemis representa un paso decisivo hacia una práctica urológica y radiológica más precisa, confiable y alineada con los estándares internacionales en diagnóstico prostático. En un entorno donde la exactitud del muestreo y la identificación oportuna del cáncer de próstata son determinantes para el pronóstico del paciente, Artemis se posiciona como una tecnología capaz de elevar la calidad diagnóstica y optimizar el proceso clínico de principio a fin.

Hoy, la biopsia dirigida por fusión ya no es una promesa futura: es una herramienta disponible en México y utilizada por un número creciente de especialistas que buscan diferenciar su práctica mediante técnicas avanzadas de navegación y trazabilidad. Nuestro compromiso es acompañar esta evolución, facilitando el acceso al Sistema Artemis y ofreciendo el soporte necesario para que más médicos integren esta tecnología a su flujo de trabajo con resultados consistentes.

Para quienes buscan incorporar precisión milimétrica, estabilidad mecánica y una documentación clínica completa en cada procedimiento, Artemis se consolida como una solución integral que impulsa la medicina de precisión en el diagnóstico del cáncer de próstata.

¿Le gustaría conocer más sobre cómo funciona la biopsia por fusión en el diagnóstico del cáncer de próstata?

Categorías
nódulos tiroideos

Estadísticas de los nódulos tiroideos

Estadísticas de los nódulos tiroideos.

Los nódulos tiroideos son frecuentes y, aunque la mayoría son inofensivos, es crucial realizar un seguimiento adecuado para detectar cualquier posible cáncer.

estadisticas nódulos tiroideos

Los nódulos tiroideos representan un hallazgo clínico común. Mientras que los estudios basados en la exploración física informan de 3 a 7% de prevalencia, los nódulos tiroideos no palpables han sido detectados por ultrasonografía (USG) en un 20% a 76% de la población general, una prevalencia similar a la de los datos de autopsias de pacientes sin historia previa de enfermedad tiroidea. Por otra parte, del 20 al 48% de los pacientes con un nódulo tiroideo detectado por palpación, presentan nódulos adicionales al ser evaluados por USG. 

En México, se realizó un estudio de prevalencia en la población general, evaluando 2401 personas entre los 18 y 90 años, de los cuales el 82.4% pertenecía al sexo femenino y el 17.6% al sexo masculino; la detección de nódulos por palpación tuvo una prevalencia de 1.4%, mientras que la detección por ecografía logro un incremento al 19.6% y del total el 5.9% correspondió a cáncer papilar de tiroides. 

Los nódulos tiroideos son más comunes en personas de edad avanzada, mujeres, áreas geográficas con deficiencia de yodo, y aquellos con historial de exposición a radiación en cabeza y cuello.

La tasa de incidencia anual estimada de 0.1% en los Estados Unidos indica que 350.000 nuevos nódulos serán descubiertos en ese país este año.  

Con frecuencia se detectan durante un estudio de imagen realizado por razones no relacionadas con la tiroides. En la práctica clínica diaria, los incidentalomas tiroideos se detectan en el 9.4 a 27% de los estudios doppler carotídeo. Además de los encontrados en resonancia magnética (RM), tomografía computada (TC), tomografía por emisión de positrones (TEP). Por lo que, el uso generalizado de las técnicas de imagen ha generado una epidemia de nódulos tiroideos. Como consecuencia, un número cada vez mayor de nódulos tiroideos asintomáticos han sido sometidos a BAAF, lo que resulta en un incremento importante en el diagnóstico y tratamiento de microcarcinoma papilar de tiroides (CMT). (Gharib H, 2016) 

El 90-95% de los nódulos tiroideos son benignos y asintomáticos, por lo que no es recomendable hacer detección de nódulos tiroideos en la población general, ni estudiar histológicamente a todos los pacientes con nódulos tiroideos. La importancia clínica de estudiar un nódulo radica en la necesidad de excluir el cáncer de tiroides, lo que ocurre en el 5 a 10%, dependiendo de la edad, género, exposición a la radiación externa en cabeza y cuello durante la infancia, historia familiar y otros factores. Por esta razón, se recomienda elaborar un plan de pesquisa y estudio de nódulos tiroideos. La detección debe realizarse con examen físico, ultrasonido de alta resolución y citología tiroidea con aguja fina que muestre la histología cuando el caso lo amerite.

¿Te gustaría saber si tú o un familiar puede ser candidato a nuestro tratamiento de Nódulos Tiroideos?

Categorías
biopsia por fusión

Biopsia por fusión

Biopsia por fusión: tecnología avanzada para el diagnóstico de cáncer de próstata

La biopsia por fusión se ha consolidado como una de las técnicas más precisas y modernas para la detección del cáncer de próstata, al combinar en tiempo real la resonancia magnética multiparamétrica (mpMRI) con la ecografía en tiempo real. Esta integración permite localizar lesiones clínicamente significativas con una exactitud superior a la de métodos tradicionales, optimizando la toma de muestras y reduciendo biopsias innecesarias.

En los últimos años, urólogos y radiólogos han adoptado ampliamente esta tecnología debido a su capacidad para aumentar la tasa de detección de tumores clínicamente relevantes, mejorar la planificación diagnóstica y disminuir falsos negativos. La biopsia por fusión se ha vuelto un estándar de referencia en centros especializados, tanto por su alta sensibilidad y especificidad, como por su rol clave en la estrategia de diagnóstico temprano, seguimiento activo y toma de decisiones terapéuticas.

¿Qué es la biopsia por fusión?

La biopsia por fusión es un método de diagnóstico avanzado utilizado para la detección precisa del cáncer de próstata, que integra imágenes obtenidas por resonancia magnética multiparamétrica (mpMRI) con ultrasonido en tiempo real en una misma plataforma. A través de un software especializado, ambas imágenes se superponen (“fusionan”) para crear un mapa anatómico tridimensional que permite identificar con claridad las lesiones sospechosas y dirigir la aguja de biopsia con alta exactitud.

Este procedimiento combina la sensibilidad de la mpMRI, que identifica áreas con características sospechosas (PI-RADS ≥ 3), con la practicidad de la guía en tiempo real de la ultrasonografía transrectal o transperineal, logrando una localización milimétrica de las regiones de mayor riesgo oncológico. A diferencia de la biopsia sistemática tradicional, la biopsia por fusión permite realizar un muestreo dirigido y reduce significativamente la probabilidad de pasar por alto tumores clínicamente significativos.

Actualmente es considerada una herramienta clave dentro de la medicina de precisión, ya que potencializa la detección de cáncer de próstata clínicamente relevante, disminuye procedimientos repetidos y mejora la toma de decisiones terapéuticas tanto para pacientes en evaluación inicial como para aquellos con biopsias previas negativas, pero con persistencia de sospecha clínica.

Beneficios clínicos de la biopsia por fusión

La biopsia por fusión ha emergido como una técnica diagnóstica de alta precisión en cáncer de próstata gracias a su capacidad para integrar la mpMRI con la ecografía en un solo sistema. Esta combinación permite dirigir las punciones hacia lesiones con mayor sospecha oncológica, optimizando el rendimiento diagnóstico y reduciendo la variabilidad entre operadores. A partir de esta base tecnológica, se derivan beneficios clínicos relevantes que han cambiado el estándar de evaluación prostática.

Mayor precisión en la detección de cáncer clínicamente significativo

La integración de mpMRI + TRUS mejora notablemente la identificación de tumores de alto riesgo (Gleason ≥ 7), dirigiendo las punciones hacia lesiones sospechosas y disminuyendo falsos negativos.

Reducción de procedimientos innecesarios y repetidos

Al aumentar la exactitud diagnóstica, se reduce la necesidad de repetir biopsias en pacientes con PSA elevado, PI-RADS sospechoso o antecedentes de biopsias negativas, optimizando tiempos y recursos clínicos.

Menor número de punciones con igual o mayor rendimiento diagnóstico

Este método permite obtener menos muestras sin comprometer la sensibilidad, minimizando riesgos como dolor, sangrado o infección, y mejorando la experiencia del paciente.

Mejor estratificación de riesgo y planificación clínica

La ubicación precisa de cada lesión facilita una evaluación oncológica más completa, lo cual mejora la selección entre vigilancia activa, tratamiento focal, abordajes radicales o terapias mínimamente invasivas.

Una tecnología respaldada por resultados consistentes

La consistencia con la que estos beneficios se reproducen en la práctica clínica y en diferentes entornos hospitalarios ha reforzado su valor como método diagnóstico de referencia para el cáncer de próstata, conclusión que se ha fortalecido aún más con los análisis científicos publicados en los últimos años.

Evidencia clínica sobre la biopsia por fusión

La evidencia acumulada en la última década ha demostrado que la biopsia por fusión mpMRI–US ofrece un rendimiento diagnóstico superior en la detección de cáncer de próstata clínicamente significativo (csPCa) frente a la biopsia sistemática tradicional. Diversos estudios prospectivos y metaanálisis han confirmado que la integración de imágenes multiparamétricas incrementa la sensibilidad y especificidad del procedimiento, optimizando la caracterización tumoral y disminuyendo el subdiagnóstico de lesiones de alto grado.

En múltiples cohortes multicéntricas, la biopsia por fusión ha mostrado tasas significativamente mayores de detección de csPCa, con incrementos que oscilan entre 30% y 45% en comparación con la biopsia sistemática aleatoria. Este rendimiento superior está estrechamente vinculado a la capacidad de la mpMRI para identificar regiones con restricción de difusión, realce temprano o morfología sospechosa, permitiendo dirigir la aguja a zonas con mayor probabilidad de malignidad. De esta manera, la biopsia por fusión minimiza la detección de cáncer indolente y mejora la correlación entre hallazgos radiológicos y patrones histopatológicos de Gleason.

Los estudios también destacan su utilidad diagnóstica en escenarios clínicos complejos, como pacientes con PSA persistentemente elevado y biopsias previas negativas. En este grupo, la biopsia por fusión ha demostrado reducir de forma considerable los falsos negativos, aumentando la detección de tumores clínicamente relevantes que suelen quedar fuera del alcance de la biopsia sistemática transrectal. Asimismo, se ha observado una mejora en la reproducibilidad interoperatoria gracias al uso de plataformas de 

En conjunto, la evidencia muestra que la biopsia por fusión no solo mejora la tasa de detección de cáncer clínicamente significativo, sino que también optimiza la toma de decisiones diagnósticas y terapéuticas gracias a un rendimiento superior documentado de manera consistente en la literatura urológica contemporánea.

Clínicas y médicos que realizan biopsia por fusión en México

En México, la biopsia por fusión se ha incorporado progresivamente en centros especializados en urología oncológica y radiología intervencionista, impulsada por la disponibilidad creciente de resonancia magnética multiparamétrica, software de fusión mpMRI–US y sistemas de navegación de alta precisión. Las instituciones que ofrecen este procedimiento suelen contar con equipos multidisciplinarios conformados por urólogos, radiólogos y patólogos con experiencia en el diagnóstico de cáncer de próstata, lo que asegura una adecuada interpretación de la imagen, una toma de muestra dirigida y una correlación patológica confiable.

Centros hospitalarios y clínicas especializadas

En las principales ciudades del país —como Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Puebla y Querétaro— existen centros que han incorporado la biopsia por fusión dentro de sus protocolos diagnósticos. Estas instituciones cuentan con infraestructura para realizar mpMRI de alto campo (1.5T y 3T), ultrasonido transrectal de última generación y plataformas de fusión con registro elástico o rígido, elementos esenciales para garantizar un rendimiento diagnóstico óptimo.

Equipos médicos con experiencia en diagnóstico prostático avanzado

El procedimiento suele estar a cargo de urólogos subespecialistas en oncología, así como de radiólogos con entrenamiento en imagen prostática y técnicas intervencionistas. Su colaboración permite:

  • Identificar lesiones sospechosas en la mpMRI
  • Correlacionarlas con los hallazgos ultrasonográficos
  • Realizar un muestreo dirigido con precisión milimétrica
  • Asegurar una adecuada correlación imagen-patología

Varios grupos médicos en México han adoptado plataformas de fusión transrectal y transperineal, ampliando el acceso a esta técnica tanto en el sistema privado como en instituciones académicas.

Disponibilidad tecnológica y evolución nacional

En los últimos años, la expansión de sistemas especializados como plataformas de navegación articulada, software de segmentación prostática 3D y dispositivos transperineales guiados ha permitido que la biopsia por fusión esté presente en un número mayor de hospitales. Este avance se alinea con la tendencia global hacia diagnósticos más precisos, reduciendo la dependencia exclusiva de la biopsia sistemática.

Equipos y tecnologías para la biopsia por fusión

En México, la biopsia por fusión mpMRI–US se lleva a cabo con plataformas especializadas que integran imágenes multiparamétricas y ecografía en tiempo real, permitiendo una navegación precisa dentro de la próstata y una localización exacta de las lesiones sospechosas. Cada sistema incorpora tecnologías específicas de registro, seguimiento y visualización que optimizan el rendimiento diagnóstico y respaldan un muestreo más dirigido.

UroNav™ (Philips):
Sistema basado en seguimiento electromagnético, que permite fusionar la mpMRI con la imagen de ultrasonido. Su navegación flexible facilita la movilidad del operador mientras mantiene la correspondencia espacial entre la resonancia y la ecografía, permitiendo una orientación clara durante la toma de muestras.

Koelis Trinity™:
Plataforma que emplea reconstrucción prostática tridimensional mediante ultrasonido volumétrico, complementada con registro elástico para ajustar movimientos o cambios de forma de la glándula. Su diseño favorece procedimientos con acceso transperineal, proporcionando una visualización precisa de trayectorias y puntos de muestreo.

BK Fusion™ (BK Medical):
Tecnología con software de fusión integrado directamente en la consola de ultrasonido, lo que permite un flujo de trabajo continuo sin equipos adicionales. La superposición en tiempo real entre TRUS y mpMRI dentro de un mismo sistema simplifica la ejecución técnica y facilita la orientación anatómica durante la intervención.

Artemis™ (Eigen):
Plataforma que integra un brazo semirrobótico estabilizado para mantener la alineación del transductor durante todo el procedimiento, apoyado por un sistema de registro elástico avanzado que corrige deformaciones prostáticas y desplazamientos naturales. Su navegación tridimensional y su entorno de trazabilidad detallada permiten una localización altamente consistente de las zonas marcadas en la mpMRI, ofreciendo un soporte robusto para procedimientos dirigidos.

Una oferta tecnológica en evolución constante

La disponibilidad de estas plataformas en México refleja la adopción progresiva de tecnologías de navegación guiada para el diagnóstico dirigido del cáncer de próstata. Cada sistema aporta herramientas específicas que fortalecen la precisión y reproducibilidad del procedimiento, permitiendo a los especialistas seleccionar la solución que mejor se adapta a su infraestructura y enfoque clínico. En conjunto, estas tecnologías representan un avance significativo hacia diagnósticos más exactos, seguros y alineados con los principios de la medicina de precisión.

Biopsia por fusión: el nuevo estándar en el diagnóstico de cáncer de próstata

La biopsia por fusión se ha convertido en un punto de referencia en el diagnóstico moderno del cáncer de próstata, al ofrecer una precisión que supera ampliamente a los métodos tradicionales. Su integración de mpMRI y ultrasonido en tiempo real permite localizar lesiones con exactitud milimétrica, mejorar la detección de tumores clínicamente significativos y reducir procedimientos innecesarios.

A medida que más centros en México incorporan plataformas de fusión avanzadas, esta técnica se consolida como una herramienta imprescindible para urólogos y radiólogos que buscan diagnósticos más confiables, personalizados y alineados con la medicina de precisión. La biopsia por fusión no solo mejora los resultados diagnósticos actuales, sino que abre la puerta a una práctica clínica más segura, eficiente y orientada a detectar de manera oportuna el cáncer de próstata que realmente importa tratar.

¿Le gustaría conocer más sobre cómo funciona la biopsia por fusión en el diagnóstico del cáncer de próstata?

Categorías
biopsia por fusión

Biopsia de próstata

Biopsia de próstata: tipos, indicaciones y ventajas clínicas

cancer prostata cryo

¿Qué es la biopsia de próstata?

Recordemos que la biopsia de próstata continúa siendo el procedimiento estándar para confirmar el diagnóstico de cáncer prostático en pacientes con sospecha clínica o paraclínica. Se trata de la obtención de cilindros de tejido prostático, ya sea mediante la vía transrectal o transperineal, los cuales posteriormente son evaluados histopatológicamente.

Más allá de su definición técnica, la relevancia actual radica en que la biopsia de próstata ha evolucionado desde los esquemas sistemáticos de 10 a 12 núcleos hacia modalidades dirigidas por imagen. Esta transición responde a la necesidad de reducir el sobrediagnóstico de tumores clínicamente insignificantes y, al mismo tiempo, aumentar la detección de cáncer clínicamente significativo (csPCa).

Hoy en día, la biopsia ya no solo cumple una función diagnóstica, sino también pronóstica y de estratificación de riesgo, pues los hallazgos histológicos determinan la selección de pacientes para vigilancia activa, tratamiento focal o terapias radicales.

Tipos de biopsia de próstata

Biopsia transrectal guiada por ultrasonido (TRUS)

La biopsia transrectal ha sido, durante décadas, la técnica estándar para la obtención de tejido prostático. Se realiza mediante la inserción de una sonda de ultrasonido transrectal que permite visualizar la glándula y guiar la aguja de biopsia a través de la pared rectal hacia diferentes zonas de la próstata.

  • Procedimiento habitual: se obtienen entre 10 y 12 cilindros en un esquema sistemático, cubriendo lóbulos laterales y regiones periféricas.
  • Ventajas clínicas:
    • Técnica ampliamente difundida y estandarizada en la práctica urológica.
    • Procedimiento relativamente rápido, realizable en régimen ambulatorio.
    • No requiere equipamiento sofisticado más allá del ecógrafo y el dispositivo de disparo.
  • Limitaciones:
    • Riesgo infeccioso elevado por el paso de la aguja a través de la mucosa rectal y exposición a flora bacteriana (sepsis post-biopsia en hasta 2–4% de casos, incluso con profilaxis antibiótica).
    • Dificultad para acceder a lesiones en la zona anterior de la glándula.
    • Falsos negativos frecuentes, especialmente en lesiones pequeñas o localizadas en áreas no sistemáticamente muestreadas.

En la actualidad, aunque la vía transrectal sigue siendo utilizada en múltiples centros, existe una tendencia creciente a sustituirla por la vía transperineal debido a las preocupaciones de seguridad y la necesidad de mayor precisión diagnóstica.

Biopsia transperineal

La biopsia transperineal consiste en la obtención de tejido prostático mediante la inserción de la aguja a través del periné, habitualmente bajo guía ecográfica. Puede realizarse con el apoyo de plantillas de braquiterapia o mediante sistemas de navegación avanzados que permiten orientar con precisión la trayectoria de la aguja.

  • Procedimiento habitual:
    • El acceso se realiza por pequeñas incisiones cutáneas en el periné.
    • Puede llevarse a cabo bajo anestesia local, sedación o anestesia general, dependiendo del número de cilindros a obtener.
    • Permite realizar tanto biopsias sistemáticas como biopsias dirigidas a lesiones sospechosas en mpMRI.
  • Ventajas clínicas:
    • Menor riesgo de infección en comparación con la vía transrectal, al evitar el paso por la mucosa rectal (tasas de sepsis <0.5%).
    • Acceso más directo y seguro a la zona anterior y ápex prostático, regiones de difícil abordaje con la técnica transrectal.
    • Mejor correlación con hallazgos en resonancia multiparamétrica.

La biopsia transperineal se está consolidando como la alternativa preferente en centros con capacidad tecnológica, ya que combina seguridad y rendimiento diagnóstico superior. Además, en la era de la biopsia por fusión RMN-ecografía, esta vía de acceso ofrece un marco ideal para lograr máxima precisión con mínimo riesgo de complicaciones.

Biopsia dirigida por imagen

La biopsia dirigida por imagen surge como respuesta a las limitaciones del muestreo sistemático. En lugar de obtener cilindros de manera aleatoria, esta técnica se enfoca en las lesiones sospechosas previamente identificadas, principalmente a través de la resonancia magnética multiparamétrica (mpMRI). Su objetivo es aumentar la detección de cáncer prostático clínicamente significativo (csPCa) y reducir el sobrediagnóstico de tumores indolentes.

Existen tres modalidades principales:

1. Biopsia cognitiva

  • El urólogo interpreta la localización de la lesión en la mpMRI y la traslada de forma visual (“de memoria”) a la ecografía transrectal durante el procedimiento.
  • Ventajas: técnica de bajo costo, no requiere software especializado.
  • Limitaciones: altamente dependiente de la experiencia del operador; riesgo de error en la correlación anatómica.

2. Biopsia in-bore (RMN guiada)

  • La punción se realiza dentro del resonador magnético, con la aguja dirigida en tiempo real bajo control de la imagen de RMN.
  • Ventajas: máxima precisión en la localización de la lesión.
  • Limitaciones: procedimiento más prolongado, elevado costo, poca disponibilidad; logística compleja para repetir tomas o realizar múltiples núcleos.

3. Biopsia por fusión RMN-ecografía

  • Combina imágenes de mpMRI (donde se identifican las lesiones sospechosas, clasificadas con PI-RADS) con la ecografía transrectal o transperineal en tiempo real.
  • El software de fusión permite superponer ambas imágenes, guiando la aguja con exactitud milimétrica.
  • Ventajas: equilibrio entre precisión y factibilidad; mayor tasa de detección de cáncer clínicamente significativo comparado con la biopsia sistemática o cognitiva.
  • Limitaciones: requiere sistemas especializados, curva de aprendizaje y costos de implementación.

Indicaciones clínicas de la biopsia de próstata dirigida

La biopsia dirigida de próstata, ya sea cognitiva, in-bore o mediante sistemas de fusión RMN-ecografía, se ha consolidado como una herramienta esencial en urología moderna. Su principal indicación es optimizar la detección de cáncer clínicamente significativo (csPCa) en pacientes con sospecha fundada, evitando muestreos aleatorios innecesarios.

Entre las principales indicaciones clínicas se incluyen:

  1. Elevación persistente del antígeno prostático específico (PSA)
    • Pacientes con PSA elevado o en ascenso, especialmente cuando existen dudas tras una primera biopsia de próstata negativa.
    • La biopsia dirigida permite enfocar la punción en lesiones sospechosas correlacionadas con la resonancia multiparamétrica.
  1. Hallazgos sospechosos en resonancia magnética multiparamétrica (mpMRI)
    • Lesiones con clasificación PI-RADS 3, 4 o 5, que sugieren alta probabilidad de malignidad.
    • En este contexto, la biopsia sistemática aislada puede ser insuficiente.
  1. Pacientes con biopsias previas negativas y persistente sospecha clínica
    • La biopsia dirigida permite identificar lesiones omitidas en esquemas sistemáticos.
    • Útil para reducir la repetición innecesaria de biopsias aleatorias.
  1. Seguimiento y reevaluación en vigilancia activa
    • En pacientes con cáncer de próstata de bajo riesgo bajo vigilancia activa, la biopsia dirigida ayuda a confirmar estabilidad de la enfermedad y detectar progresión.
  1. Pacientes candidatos a terapias focales o a toma de decisiones terapéuticas personalizadas
    • La precisión de la biopsia dirigida mejora la estratificación de riesgo y la selección adecuada de tratamientos (focal, radical o vigilancia).

Biopsia por fusión: evolución de la biopsia de próstata dirigida

La biopsia por fusión representa la evolución más significativa en el campo de la biopsia prostática dirigida. A diferencia de la modalidad cognitiva o la in-bore, la fusión integra las imágenes obtenidas en la resonancia magnética multiparamétrica (mpMRI) con la ecografía transrectal o transperineal en tiempo real. Este proceso se logra mediante software especializado que superpone ambas modalidades, generando un mapa tridimensional que guía con precisión el trayecto de la aguja hacia las lesiones sospechosas.

 Ventajas clínicas principales:

  • Mayor sensibilidad para detectar cáncer de próstata clínicamente significativo (csPCa).
  • Reducción de biopsias innecesarias y sobrediagnóstico de tumores indolentes.
  • Acceso preciso a regiones difíciles (ápex y zona anterior).
  • Mejor correlación anatomopatológica entre hallazgos en mpMRI y tejido obtenido.

Evidencia científica:

  • Ensayos multicéntricos como PROMIS y PRECISION han demostrado que la biopsia por fusión incrementa la tasa de detección de csPCa y disminuye la identificación de cáncer clínicamente insignificante en comparación con la biopsia sistemática tradicional. Estos resultados han llevado a que diversas guías internacionales (EAU, AUA, NCCN) la incluyan como técnica recomendada en escenarios clínicos específicos.

Relevancia práctica:

  • La biopsia por fusión no solo mejora la precisión diagnóstica, sino que también redefine el papel de la resonancia multiparamétrica como herramienta de estratificación de riesgo. Al correlacionar imagen con histología, permite una toma de decisiones más personalizada en vigilancia activa, tratamiento focal o terapias radicales.

En este contexto, la incorporación de sistemas de navegación asistidos por software se vuelve esencial. Plataformas como el Sistema Artemis han sido diseñadas específicamente para optimizar la fusión de imágenes y guiar la punción con exactitud milimétrica, constituyendo el siguiente paso en la consolidación de la biopsia prostática dirigida.

Sistema Artemis y su papel en la biopsia por fusión

El Sistema Artemis es una de las plataformas más reconocidas para la realización de biopsias de próstata por fusión RMN-ecografía. Su diseño combina software de registro de imágenes con un brazo robótico que permite dirigir la aguja con una precisión milimétrica, facilitando la correlación exacta entre las lesiones identificadas en la resonancia multiparamétrica y el procedimiento en tiempo real.

  • Características técnicas destacadas:
    • Fusión tridimensional de imágenes mpMRI con ecografía transrectal o transperineal.
    • Capacidad para registrar y almacenar las trayectorias de punción, lo que permite un seguimiento preciso en reevaluaciones.
    • Integración con sistemas de reporte estandarizados como PI-RADS, mejorando la comunicación entre radiólogos y urólogos.
    • Disminución del número de núcleos necesarios al enfocarse en áreas de mayor sospecha, optimizando tiempo y recursos.
  • Impacto clínico:
    • Aumento en la detección de cáncer prostático clínicamente significativo, especialmente en lesiones de difícil acceso.
    • Mayor seguridad al reducir punciones innecesarias.
    • Utilidad en pacientes bajo vigilancia activa, en quienes permite controlar de manera objetiva la estabilidad o progresión de la enfermedad.

La nueva era de la biopsia de próstata

La biopsia de próstata ha transitado de ser un procedimiento sistemático y aleatorio a convertirse en una técnica cada vez más dirigida, precisa y personalizada. La incorporación de la resonancia multiparamétrica y la evolución hacia la biopsia por fusión han transformado la práctica urológica, elevando las tasas de detección de cáncer clínicamente significativo y reduciendo complicaciones y sobrediagnósticos.

En este escenario, plataformas tecnológicas como el Sistema Artemis representan un paso definitivo hacia la estandarización de la biopsia dirigida por imagen, ofreciendo mayor seguridad, eficiencia y correlación anatomopatológica. Para el médico especialista, esto no solo significa un mejor rendimiento diagnóstico, sino también la posibilidad de optimizar la toma de decisiones en vigilancia activa, terapias focales y tratamientos radicales.

La biopsia de próstata ya no puede concebirse únicamente como un método de confirmación diagnóstica: se ha consolidado como una herramienta clave en la estratificación del riesgo oncológico y la personalización del tratamiento del cáncer de próstata, marcando el inicio de una nueva era en la práctica clínica moderna.

¿Le gustaría conocer más sobre cómo funciona la biopsia por fusión en el diagnóstico del cáncer de próstata?

Categorías
nódulos tiroideos

Manifestaciones y evaluación clínica de los nódulos tiroideos

Manifestaciones y evaluación clínica de los nódulos tiroideos

Aunque los nódulos tiroideos generalmente no son cancerosos (benignos), algunos aún pueden serlo. Por ello, es importante evaluarlos, ya que si se tratase de un cáncer de tiroides se podría tratar desde sus primeras etapas.

Manifestaciones clínicas.

Solo en una pequeña proporción de pacientes aparecen los síntomas propios de la compresión de estructuras vecinas: opresión cervical, disfagia, disfonía, disnea y/o estridor respiratorio. Entre los principales síntomas encontramos: 

Bulto en la parte anterior del cuello. La aparición de un bulto en el cuello o la palpación de ganglios en la región lateral del cuello, son las formas más corrientes de descubrimiento de esta patología. A veces el crecimiento es invisible porque se produce hacia el interior del tórax, en cuyo caso tampoco se palparía nada.

Dificultad respiratoria. La desviación de la tráquea puede provocar una dificultad respiratoria. El crecimiento asimétrico de la glándula tiroides puede comprimir las estructuras cervicales. Sobre todo, al estirarse en la cama, o en el caso de que el paciente esté realizando algún esfuerzo poco habitual.

Cambios en la voz o afonía. La aparición de cambios en la voz o de afonía que no está relacionada con un catarro. Se trataría de una alteración provocada por el atrapamiento o la infiltración del nervio laríngeo recurrente. Este nervio es el que proporcional la movilidad a las cuerdas vocales y por tanto nos permite hablar con normalidad.

manifestaciones clínicas nódulos tiroideos

Tos irritativa y persistente. La presencia de tos irritativa y persistente, cuyo origen se encuentra en las vías altas y que es refractaria a los tratamientos tópicos habituales.

Molestias y dificultad al tragar alimentos sólidos o atragantamiento al ingerir líquidos. La compresión del esófago por parte del crecimiento de la glándula tiroides puede provocar molestias y dificultad al tragar o atragantamiento. La aparición de estos síntomas puede evidenciar una enfermedad avanzada.

En otras ocasiones, e independientemente de su tamaño, un carcinoma tiroideo puede presentarse aparentemente solo como una linfadenopatía cervical palpable.

En la exploración física se debe evaluar la dureza del nódulo, la fijación a los tejidos subyacentes y la presencia de linfadenopatías cervicales laterales. Un dato clínico que siempre se debe buscar en pacientes con bocio o nódulo tiroideo de grandes dimensiones es el signo de Pemberton. Se trata de evidenciar la congestión facial reversible después de la elevación de ambos brazos. Ocurre en pacientes que tienen síndrome de vena cava superior, debido a la obstrucción de la entrada torácica, y es indicativo de bocio intratorácico.

Evaluación clínica.

Existen cuatro tipos de casos que requieren una especial atención. Por una parte, aquellos en que las características clínicas del nódulo son un rápido crecimiento, dureza, fijación a estructuras adyacentes o presencia de linfadenopatía, todo ello indicativo de carcinoma. 

Por otra, la aparición de un nódulo tiroideo en un paciente con antecedentes de irradiación previa de cabeza, cuello o tórax, habida cuenta que los carcinomas relacionados con radiación son con frecuencia multifocales. La irradiación previa del tiroides confiere a la presencia de un nódulo solitario un riesgo de malignidad del 20-50%; además, una historia de irradiación condiciona el tratamiento quirúrgico, aconsejándose un abordaje más agresivo. Sin embargo, hay que recordar que existen estudios en los que la radiación no aumenta la frecuencia de cáncer clínicamente detectable sino la frecuencia de detección de carcinomas in situ en pacientes más jóvenes y que estudios realizados en relación con el incidente nuclear de Chernobyl han puesto de manifiesto que hay un aumento de la incidencia de cáncer de tiroides, pero la mayoría de tipo papilar y de escasa agresividad. En cualquier caso, cabe esperar una cada vez menor incidencia de estos casos, al no aceptarse en la actualidad muchas de las indicaciones de radioterapia que se realizaron en épocas anteriores, aunque dado el efecto a largo plazo, siguen constituyendo un factor a tener en cuenta.

Otro grupo de riesgo especial lo constituyen los niños menores de 14 años que presentan un nódulo solitario, pues tienen un 40-50% de posibilidades de que éste sea maligno. Parece que este mayor riesgo está en relación con la exposición a radiaciones ionizantes. La evolución y pronóstico suelen ser mejores que en mayores de 40-50 años. Y, por último, otro grupo de riesgo serían los pacientes con una enfermedad de Graves que presentan un nódulo gammagráficamente hipofuncionante, que conllevan un riesgo aumentado de carcinoma; además, en estas circunstancias el carcinoma parece tener un comportamiento más agresivo que en pacientes eutiroideos65. Algunos autores recomiendan directamente la intervención quirúrgica en estos casos.

Sin embargo, la mayoría de los pacientes que presentan nódulos tiroideos no se incluyen en ninguna de estas cuatro categorías. Los nódulos tiroideos son normalmente asintomáticos y se descubren de modo casual por el propio paciente o durante un examen médico rutinario. Un estudio clínico cuidadoso, con particular atención a los posibles factores clínicos de riesgo, proporciona indicadores importantes sobre el diagnóstico y la posible necesidad de intervención. La aparición de dolor es infrecuente, pero algunos tumores malignos pueden producir sensación de incomodidad en el cuello. La aparición de dolor debe sugerir infección inflamación, hemorragia o carcinoma anaplásico.

Con respecto a la presencia de uno o múltiples nódulos, parece ser que la aparición de un nódulo dominante en una glándula multinodular implica los mismos riesgos de malignidad que un nódulo solitario. El desarrollo de un nuevo nódulo solitario o el crecimiento rápido de un nódulo dominante preexistente deben hacer sospechar malignidad, pero un nódulo maligno puede presentar un crecimiento extremadamente lento y permanecer durante años antes de ser diagnosticado. Sin embargo, la presentación súbita de un bulto doloroso en el tiroides es casi patognomónica de hemorragia en un nódulo coloide, que es importante reconocer, ya que es habitual la resolución espontánea en pocas semanas sin necesidad de intervención médica.

Los factores geográficos pueden tener un papel en el desarrollo del carcinoma papilar, que parece tener una mayor incidencia en regiones ricas en yodo, a diferencia del carcinoma folicular, más frecuente en áreas de bocio endémico por deficiencia de yodo.

Los nódulos tiroideos son más frecuentes en mujeres y cuando aparece un nódulo solitario en el varón conlleva un mayor riesgo de malignidad. Una historia familiar de trastornos endocrinos puede orientar hacia un carcinoma medular (CMT), que constituye el 7% de los cánceres de tiroides y en más del 20% de los casos forma parte de un síndrome MEN 2 (A o B) o, con menos frecuencia, se trata de un CMT familiar no MEN. La coexistencia de otras enfermedades endocrinas, especialmente el feocromocitoma, debe ser descartada previamente a cualquier intervención sobre el tiroides. El carcinoma papilar tiene también, en ocasiones, carácter familiar, y se ha descrito en asociación con la poliposis adenomatosa familiar (síndrome de Gardner)y el síndrome de ataxia-telangiectasia.

El paciente se encuentra habitualmente eutiroideo, pero la presencia de datos de disfunción tiroidea puede ayudar a establecer el diagnóstico. Por ejemplo, el hipertiroidismo sugiere un nódulo tóxico autónomo, mientras que el hipotiroidismo hace pensar en una enfermedad de Hashimoto nodular o un cambio linfomatoso en una enfermedad de Hashimoto. La palpación determina si se trata de un verdadero nódulo solitario o un nódulo dominante en un bocio multinodular. En cerca del 50% de los casos de nódulo clínicamente solitario, éste forma parte de una glándula multinodular, como se comprueba en ecografía o en el estudio histológico postoperatorio. A esta distinción se le prestó en el pasado una atención inadecuada, pero los datos actuales sugieren unos riesgos de malignidad similares en ambos casos. Esto es de especial interés en los casos de bocio multinodular con un nódulo dominante que aumenta rápidamente de tamaño, que debe tratarse como si fuera un verdadero nódulo solitario. Un nódulo duro y fijo sugiere malignidad, aunque algunos carcinomas papilares se pueden presentar como lesiones quísticas y el carcinoma folicular puede ser hemorrágico y blando. Por el contrario, un nódulo coloide benigno puede ser duro por una calcificación distrófica. El valor de la consistencia del nódulo es sólo relativo. Sin embargo, la presencia de adenopatías es altamente indicativa de malignidad. El denominado tiroides aberrante lateral con cambios quísticos en un nódulo linfático cervical afectado por un carcinoma papilar puede confundirse con un quiste branquial.

La aparición de una paresia recurrencial en ausencia de enfermedad respiratoria o cirugía tiroidea previa es altamente indicativa de malignidad, con invasión directa por el tumor. Ocasionalmente, esta paresia nerviosa puede ser debida a compresión por una enfermedad nodular coloide benigna, en cuyo caso suelen coexistir síntomas de compresión de esófago y/o tráquea que pueden requerir, por sí mismos, intervención quirúrgica independientemente de la sospecha de benignidad o malignidad del proceso.

¿Te gustaría saber si tú o un familiar puede ser candidato a nuestro tratamiento de Nódulos Tiroideos?

Categorías
biopsia por fusión

Diagnóstico de cáncer de próstata

Diagnóstico cáncer de próstata: Métodos, avances y nuevas tecnologías

Tratamiento para el Cáncer de Próstata

El diagnóstico de cáncer de próstata continúa siendo uno de los grandes retos en urología. Identificar la enfermedad en etapas tempranas permite ofrecer tratamientos más efectivos y menos invasivos. En este contexto, el papel de la imagen médica, la biopsia y los nuevos sistemas de navegación ha transformado la práctica clínica y la toma de decisiones.

Detectar la enfermedad en fases tempranas impacta directamente en la elección del manejo: desde vigilancia activa en casos de bajo riesgo hasta terapia focal o tratamientos radicales en lesiones de mayor agresividad.

Por ello, la precisión diagnóstica no solo mejora resultados oncológicos y funcionales, sino que también reduce procedimientos innecesarios, complicaciones y costos asociados.

Métodos tradicionales en el diagnóstico cáncer de próstata

Durante décadas, el diagnóstico de cáncer de próstata se ha sustentado en una tríada básica: antígeno prostático específico (PSA), tacto rectal y biopsia prostática sistemática. Estos métodos sientan las bases para la detección del cáncer de próstata, aunque presentan limitaciones conocidas.

Antígeno prostático específico (PSA)

El PSA sérico ha sido el pilar en procesos de detección del cáncer de próstata. Sus ventajas radican en la accesibilidad, bajo costo y amplia disponibilidad. Sin embargo, su baja especificidad es uno de los principales retos:

  • Valores elevados pueden deberse a hiperplasia prostática benigna, prostatitis u otras condiciones.
  • No discrimina con precisión entre cáncer clínicamente significativo y tumores indolentes.
  • Conduce a un número considerable de biopsias innecesarias.

A pesar de ello, el PSA sigue siendo una herramienta de primera línea en el abordaje inicial en la detección del cáncer y en el seguimiento postratamiento.

Tacto rectal

El tacto rectal continúa siendo un procedimiento básico en la evaluación clínica. Permite al urólogo detectar irregularidades en la consistencia o asimetrías de la glándula. No obstante:

  • Su sensibilidad es baja, pues muchos tumores en etapas iniciales no son palpables.
  • La especificidad depende de la experiencia del examinador.
  • Su mayor utilidad se da cuando se combina con el PSA para aumentar la capacidad de predicción.

Biopsia prostática sistemática

La biopsia transrectal sistemática, habitualmente con 10 a 12 núcleos obtenidos al azar, representa el estándar diagnóstico para el cáncer de próstata. Aporta confirmación histológica, pero con limitaciones claras:

  • Muestreo aleatorio, sin correlación con imágenes.
  • Riesgo de falsos negativos en lesiones pequeñas o localizadas en zonas no muestreadas.
  • Sobre-diagnóstico de cánceres clínicamente irrelevantes.
  • Complicaciones asociadas, como infecciones y sangrado.

Balance de los métodos tradicionales.
Aunque estos métodos siguen siendo útiles en la práctica clínica, sus limitaciones en sensibilidad y especificidad explican la necesidad de nuevas estrategias. El sobrediagnóstico de tumores indolentes y el diagnóstico tardío de cáncer clínicamente significativo han impulsado la búsqueda de técnicas más precisas, como la resonancia magnética multiparamétrica y la biopsia dirigida.

Avances en el diagnóstico de cáncer de próstata

La incorporación de la resonancia magnética multiparamétrica (RMmp) ha transformado el diagnóstico de cáncer de próstata, marcando un antes y un después en la forma de abordar la enfermedad. A diferencia de las herramientas tradicionales, la RMmp aporta una visión funcional y anatómica más completa de la glándula, lo que ha permitido optimizar la toma de decisiones clínicas.

Localización de lesiones con RMmp

La RMmp combina distintas secuencias (T2, difusión y perfusión), lo que mejora la capacidad de identificar áreas con características sugestivas de malignidad. Esto es particularmente relevante en tumores de localización anterior o apical, que suelen pasar desapercibidos en la biopsia sistemática.

Evaluación del grado de agresividad: PI-RADS

La estandarización mediante el sistema PI-RADS (Prostate Imaging Reporting and Data System) ha permitido uniformar la interpretación de los hallazgos. Este sistema asigna una puntuación de 1 a 5, correlacionada con la probabilidad de cáncer clínicamente significativo, lo que facilita la estratificación de riesgo y la decisión sobre la necesidad de biopsia.

Reducción de biopsias innecesarias

Uno de los aportes más relevantes de la RMmp es su capacidad para evitar procedimientos invasivos en pacientes de bajo riesgo. En casos con resultados de PSA elevados, pero con imágenes negativas o PI-RADS bajos, la probabilidad de cáncer significativo es reducida, lo que permite adoptar estrategias de vigilancia sin exponer al paciente a complicaciones de la biopsia.

Biopsia de próstata: del método convencional a la biopsia dirigida

La biopsia de próstata sigue siendo el estándar diagnóstico definitivo en el diagnóstico de cáncer de próstata, pero la evolución hacia la biopsia dirigida ha marcado un cambio significativo en precisión y eficiencia.

Tipos de biopsia dirigida.

  • Biopsia guiada por resonancia magnética “in-bore”: se realiza directamente en el equipo de RMmp, permitiendo muestreo preciso de la lesión identificada.
  • Biopsia cognitiva: el urólogo utiliza la información de la RM para orientar la biopsia con ultrasonido, sin tecnología de fusión, basada en la experiencia clínica.
  • Biopsia por fusión RM-ecografía: integra la imagen de RM con ultrasonido transrectal en tiempo real, guiando la aguja hacia las áreas sospechosas.

Ventajas de la biopsia dirigida

  • Correlación directa entre imagen y tejido, aumentando la detección de tumores clínicamente significativos.
  • Reducción del número de muestras necesarias y del riesgo de complicaciones.
  • Mejora la reproducibilidad y la trazabilidad, especialmente cuando se emplean plataformas avanzadas de navegación.

Esta evolución natural hacia técnicas más precisas prepara el terreno para la biopsia por fusión, que combina lo mejor de la RM y el ultrasonido, optimizando la detección de cáncer de próstata clínicamente relevante.

Biopsia por fusión en el diagnóstico cáncer de próstata

La biopsia por fusión ha transformado el diagnóstico de cáncer de próstata al integrar la información anatómica y funcional de la resonancia magnética multiparamétrica (RMmp) con la ecografía transrectal en tiempo real. Esta combinación permite un muestreo más preciso de las lesiones sospechosas y supera muchas de las limitaciones de la biopsia sistemática o cognitiva.

Ventajas de la biopsia por fusión

  • Precisión mejorada: La fusión de imágenes dirige la aguja exactamente hacia las áreas sospechosas identificadas en la RM, incrementando la detección de tumores clínicamente significativos.
  • Reducción de biopsias innecesarias: Al focalizar la toma de muestras, se disminuye el número de cilindros requeridos y la exposición a posibles complicaciones.
  • Mejor correlación imagen-histología: Favorece la concordancia entre los hallazgos radiológicos y los resultados histopatológicos, facilitando la estratificación del riesgo y la planificación terapéutica.

Impacto clínico

La biopsia por fusión ha demostrado mejorar la detección de cáncer de próstata clínicamente significativo, reducir el sobrediagnóstico de tumores indolentes y optimizar la relación riesgo-beneficio para los pacientes. Se ha consolidado como un estándar moderno en el diagnóstico prostático y un puente hacia tecnologías avanzadas de navegación y registro, como lo es el Sistema Artemis.

El futuro del diagnóstico de cáncer de próstata, hoy en México

El diagnóstico prostático basado en biopsia por fusión ha transformado la manera de detectar cáncer clínicamente significativo. En México se cuenta con diferentes marcas y plataformas como Artemis, Venus, ExactVu, UroNav, BK Fusion y Koelis Trinity, cada una con particularidades en su tecnología de navegación, registro y segmentación de lesiones.

Navegación

La navegación puede realizarse de manera electromagnética, como en Venus y UroNav, mediante software de seguimiento anatómico como en Koelis Trinity, o a través de sistemas convencionales como ExactVu. En contraste, Artemis incorpora un brazo mecánico semirrobótico, que aporta estabilidad y mayor control en la trayectoria de la aguja durante la biopsia.

Registro y segmentación

Algunas plataformas emplean registros elásticos o híbridos, y segmentaciones manuales o automáticas con asistencia de IA. Venus, por ejemplo, ofrece segmentación automática parcial por medio de IA, mientras que Artemis combina un registro tridimensional con segmentación semiautomática.

Tipo de fusión y abordaje

En cuanto al abordaje, la mayoría de los sistemas (UroNav, BK Fusion, Koelis Trinity y Artemis) permiten técnicas transrectales y transperineales. Sin embargo, Koelis Trinity y Artemis destacan por su fusión dinámica en tiempo real, ajustando continuamente la anatomía del paciente y reduciendo errores asociados a movimientos o cambios prostáticos durante el procedimiento.

Compatibilidad terapéutica

No todas las plataformas están diseñadas para guiar terapias ablativas; sistemas como ExactVu o BK Fusion se centran en la etapa diagnóstica. En comparación a UroNav, BK Fusión y Artemis que fácilmente se ueden incorporar en la etapa de tratamiento por medio de terapias focales.

La disponibilidad de diversas plataformas de fusión en México refleja la evolución hacia un diagnóstico prostático más preciso, reproducible y orientado a la medicina personalizada. Cada sistema ofrece ventajas particulares en navegación, segmentación y compatibilidad, lo que permite a los especialistas seleccionar la tecnología más adecuada según las necesidades clínicas y el perfil de cada paciente.

Hacia un diagnóstico de cáncer de próstata más preciso y personalizado

El diagnóstico de cáncer de próstata ha experimentado una transformación significativa gracias a la integración de la imagen avanzada, la biopsia dirigida y las plataformas de fusión. Estas herramientas no solo aumentan la precisión y la reproducibilidad de la evaluación prostática, sino que también permiten decisiones clínicas más informadas, personalizadas y seguras para cada paciente. La disponibilidad de estas tecnologías en México marca un hito en la práctica urológica, consolidando un enfoque de diagnóstico más eficiente, menos invasivo y orientado a mejorar los resultados oncológicos y funcionales.

¿Le gustaría conocer más sobre cómo funciona la biopsia por fusión en el diagnóstico del cáncer de próstata?

Categorías
nódulos tiroideos

Pruebas diagnósticas para la evaluación de nódulos tiroideos

Pruebas diagnósticas para la evaluación de nódulos tiroideos

Pruebas de diagnóstico para los nódulos tiroideos.

Una vez se descubre el nódulo de tiroides, su doctor determinará si el resto de su glándula tiroides es saludable o si está afectada por una condición más general como hipertiroidismo o hipotiroidismo.

Su doctor examinará su tiroides para ver si toda la glándula está agrandada o si hay un nódulo solitario, o múltiples nódulos.

Estudios de laboratorio iniciales pueden incluir los niveles de hormona de tiroides (tiroxina, T4) y la hormona estimulante de tiroides (TSH) en su sangre para determinar si su tiroides funciona normalmente.

Ya que usualmente no es posible determinar si un nódulo de tiroides es cáncer solamente con el examen físico y pruebas de laboratorio, la evaluación de nódulos de tiroides incluye exámenes especiales como el ultrasonido de tiroides y la biopsia con aguja fina.

Ultrasonido de tiroides.

El ultrasonido de tiroides es una herramienta fundamental en la evaluación de nódulos de tiroides. Utiliza ondas de sonido de alta frecuencia para obtener una imagen de la tiroides. Esta prueba es muy precisa y fácilmente permite determinar si un nódulo es sólido o si está lleno de líquido (cístico), y además permite medir con precisión el tamaño del nódulo.

 El ultrasonido también permite identificar nódulos sospechosos ya que algunas características del ultrasonido son más frecuentes en nódulos con cáncer de tiroides que en nódulos que no son cáncer. El ultrasonido de tiroides también permite identificar nódulos que son muy pequeños para detectar en el examen físico. 

El ultrasonido también se usa para guiar la aguja directamente al nódulo cuando su doctor piensa que una biopsia es necesaria. Luego de completar la evaluación inicial, el ultrasonido de tiroides puede usarse para seguir de cerca a los nódulos de tiroides que no requieren cirugía para determinar si estos están creciendo o haciéndose más pequeños con el paso del tiempo

pruebas nódulos tiroideos

Biopsia de aspiración de tiroides con aguja fina.

El término biopsia de aspiración de tiroides con aguja fina, puede producir temor, pero la aguja que se utiliza es muy pequeña y el uso de un anestésico local puede no ser necesario.

 Este procedimiento sencillo, se realiza con frecuencia en la oficina del médico. Algunas veces, los medicamentos anticoagulantes se suspenden por algunos días antes del procedimiento. Por lo demás, la biopsia usualmente no requiere ningún otro tipo de preparación especial (no se necesita ayunar). Los pacientes usualmente regresan a casa o al trabajo luego de la biopsia sin necesitar tiritas. Para su biopsia, su doctor usará una aguja muy delgada para obtener células de su nódulo de tiroides. Generalmente, se tomarán algunas muestras de diferentes áreas del nódulo para darle a su doctor mayor oportunidad de encontrar células cancerígenas si es que estas están presentes. 

Las células son luego examinadas bajo el microscopio por un patólogo.

El reporte de una biopsia con aguja fina de tiroides usualmente indicará uno de los siguientes hallazgos:

1. El nódulo es benigno (no cáncer).
Este resultado se obtiene en casi 80% de las biopsias. El riesgo de cáncer cuando la biopsia es benigna es de menos de 3 en 100 biopsias o 3%. Este riesgo es aún menor cuando la biopsia se revisa por un patólogo con experiencia en un centro médico grande. Generalmente, los nódulos benignos no son removidos a menos que causen síntomas como dificultad para tragar. En estos casos, ultrasonidos seriados son importantes. Ocasionalmente, se puede requerir otra biopsia en el futuro, especialmente si el nódulo crece con el tiempo.

2. El nódulo es maligno (cáncer) o sospechoso para malignidad.
Un resultado maligno se encuentra en casi 5% de las biopsias y es más frecuentemente debido a cáncer papilar de tiroides, que es el tipo más común de cáncer de tiroides. Un resultado sospechoso para malignidad tiene un riesgo de cáncer en el nódulo de 50-75%. Estos resultados requieren cirugía para remover su tiroides luego de consultar a su endocrinólogo y cirujano.

3. El nódulo es indeterminado.
Este es en realidad un grupo de varios diagnósticos, que pueden ocurrir hasta en un 20% de los casos. Un resultado indeterminado significa que a pesar de que suficientes células fueron removidas de su nódulo durante la biopsia, el examen con el microscopio no permite clasificar el resultado como maligno o benigno. La biopsia puede ser indeterminada porque el nódulo se describe como lesión folicular. Estos nódulos son cáncer 20-30% del tiempo. Sin embargo, el diagnóstico sólo se puede hacer con cirugía. Debido a que la probabilidad de que el nódulo no sea canceroso es alta (70-80%), usualmente solo se remueve con cirugía el lado de la tiroides que tiene el nódulo. Si se encuentra cáncer, el resto de la tiroides debe ser removida también.

Si la cirugía confirma que no hay cáncer, no se necesita sacar el resto de la tiroides. La biopsia también puede ser indeterminada porque las células del nódulo tienen características que no permiten clasificarlas en las otras categorías. Este diagnóstico se llama atipia, o lesión folicular de significado incierto. Estos nódulos raramente tienen cáncer, así que usualmente se recomienda una segunda biopsia o una operación quirúrgica para remover el lado de la tiroides que contiene el nódulo.

4. La biopsia puede ser no-diagnóstica o inadecuada.
Este resultado se obtiene en menos de 5% de los casos, cuando se usa ultrasonido para guiar la biopsia. Este resultado indica que no se obtuvieron suficientes células para hacer un diagnóstico, pero es un resultado común cuando el nódulo es un quiste. Estos nódulos pueden requerir una segunda evaluación con una nueva biopsia, o pueden ser removidos con cirugía dependiendo de la recomendación de su médico.

Pruebas diagnósticas moleculares.

Se han desarrollado nuevas pruebas que examinan los genes en el DNA de los nódulos de tiroides y otras están en desarrollo. Estas pruebas pueden proporcionar información importante sobre la presencia o ausencia de cáncer. Estas pruebas son de particular ayuda cuando el espécimen evaluado por el patólogo es indeterminado. Estas pruebas especializadas se hacen en muestras que se obtienen durante el proceso regular de la biopsia.

Función tiroidea y anticuerpos antitiroideos.

Es necesario conocer la función tiroidea en todo paciente con un NT. Si la TSH es elevada (>5 uUI/ml), el paciente tiene un hipotiroidismo y se debe investigar si existe una tiroiditis crónica, con la determinación de los anticuerpos antitiroideos, especialmente los antimicrosomales del tiroides, que tienen mayor sensibilidad que los antitiroglobulinas; posiblemente ese paciente se beneficiará con la terapia con hormonatiroidea. Si la función es normal, también podría ser útil saber si estamos en presencia de una tiroiditis crónica.

Si la TSH es baja, indicando un hipertiroidismo clínico o subclínico, es posible que estemos ante un NT hiperfuncionante.

¿Te gustaría saber si tú o un familiar puede ser candidato a nuestro tratamiento de Nódulos Tiroideos?

Categorías
nódulos tiroideos

Clasificación Bethesda de nódulos tiroideos

Clasificación Bethesda de nódulos tiroideos

Durante años, la citología tiroidea (PAAF) presentaba un problema de confusión en la interpretación, debido a que los distintos centros e instituciones empleaban terminología variada, pero actualmente ya existe un consenso y se han uniformado las categorías diagnósticas en un estándar que se denomina Clasificación BETHESDA

El 70% de las PAAF de tiroides se diagnostican benignas, el 5% de malignas, y el porcentaje de falsos positivos y falsos negativos está entre 3-6% y 1-11%.

Categoría I- No diagnóstica/ insatisfactoria

Las punciones que se incluyen dentro de esta categoría son debidas principalmente a un problema de muestra (cantidad o calidad) que se extrae del nódulo mediante la PAAF. Suponen un 10-20% de las punciones de nódulos tiroideos.

Categoría II- Benigna

Representa en torno al 70% de las muestras, suele informarse como nódulo coloide o bocio nodular, o hiperplásico. En estos casos, tratar los nódulos de forma preventiva mediante HIFU o Radiofrecuencia es muy positivo ya que evita complicaciones futuras ya que los nódulos tienden a crecer.

Categoría III- Atipia o lesión folicular de significado incierto

Cuando la muestra celular presenta atipia estructural o nuclear pero no hay indicios suficientes para clasificarlo como sospechoso de malignidad.

Son punciones que o por problemas técnicos (extensiones gruesas, coagulación/hemorragia, desecación o tinciones defectuosas) o problemas morfológicos no se pueden clasificar dentro de la categoría de benigna, sospechosa o malignas

Se debe repetir la PAAF en un intervalo apropiado y en un 20-25% de estas lesiones se volverán a clasificar como categoría III.

Representa entre un 2-18% de los casos y el riesgo de malignidad es muy variable con una media del 16%. En estos casos muchos pacientes son remitidos a cirugía ante la sospecha de cáncer.

Categoría IV- Posible Neoplasia o Neoplasia Folicular

Se incluyen en esta categoría los casos en los que se observa una proliferación folicular que puede corresponder histológicamente a un carcinoma folicular.

El riesgo de malignidad en esta categoría es del 15-30%, siendo la frecuencia de este diagnóstico del 1-25%.

Del mismo modo que la categoría III, aunque de forma más acusada, la solución que se recomienda es la cirugía.

Numerosos estudios clínicos demuestran que el 82% los pacientes operados con Bethesda categoría IV, tras analizar el tejido extirpado, resultan ser nódulos benignos.

Cirugías con Bethesda IV que arrojaron que el 81,55% eran benignos.

Categoría V Lesión sospechosa de malignidad

Incluye lesiones con datos citológicos altamente sospechosos de malignidad, pero no suficientes para concluir un diagnóstico.

Representa un 2,5-5% de los diagnósticos, y el riesgo de malignidad es del 60-75%

Categoría VI Maligno

En los casos que por las características citológicas son concluyentes de malignidad, tipo carcinoma papilar, medular o linfoma.

Representa un 5% de los casos y el riesgo de malignidad es superior al 95%. 

La clasificación del Sistema Bethesda para el estudio de lesiones tiroideas permite a los patólogos realizar informes sistematizados, unificados, homogéneos y permite establecer la actitud terapéutica del paciente y seleccionar los pacientes que van a ser candidatos a tratamiento quirúrgico.

Cirugías con Bethesda IV que arrojaron que el 81,55% eran benignos.