Radiofrecuencia para el tratamiento de nódulos tiroideos.

La ablación por radiofrecuencia (ARF) es una modalidad de tratamiento prometedora para varios tumores, en particular el cáncer de tiroides.

Para las enfermedades de la tiroides, la ARF guiada por ultrasonido ha mostrado buenos resultados para los nódulos tiroideos benignos, incluidos los nódulos tiroideos que funcionan de forma autónoma. Para los nódulos tiroideos benignos, la ARF mejora eficazmente los síntomas y los problemas estéticos al reducir el volumen del nódulo tiroideo en un 84,8%.

Series de casos recientes sugieren que la ARF guiada por ultrasonido es un tratamiento alternativo eficaz para el carcinoma de tiroides recurrente en pacientes que tienen un alto riesgo de complicaciones de la cirugía o que se niegan a someterse a cirugías repetidas.

Según un análisis reciente del tratamiento con ARF guiado por ultrasonido para el cáncer de tiroides localmente recurrente, el éxito terapéutico es del 100%, con una reducción de la tiroglobulina sérica del 71,6%. La guía revisada de la American Thyroid Association sugiere la ARF guiada por ultrasonido como una alternativa útil a la resección quirúrgica del cáncer de tiroides metastásico.

Aunque se ha demostrado que la ARF es una excelente modalidad de tratamiento para los nódulos tiroideos benignos y los cánceres de tiroides recurrentes, se han informado varias complicaciones asociadas con la ARF, que incluyen cambios en la voz, quemaduras en la piel, formación de hematomas (moretones) e hipotiroidismo transitorio.

La ARF es una opción de tratamiento mínimamente invasiva. Durante este procedimiento, se inserta un pequeño electrodo en forma de aguja en el nódulo tiroideo con guía ultrasonográfica. El calor generado en la punta de la aguja destruye el tejido objetivo.

Las indicaciones más comunes para la ARF por nódulos tiroideos son para el tratamiento de nódulos tiroideos sólidos (o predominantemente sólidos) benignos comprobados por biopsia que causan problemas estéticos o de presión.

Otras indicaciones incluyen el tratamiento de nódulos tiroideos de funcionamiento autónomo como alternativa a la cirugía o al yodo radiactivo y en determinadas circunstancias, los cánceres de tiroides pequeños primarios o de tiroides recurrentes, que no se encuentran cerca de estructuras críticas, pueden tratarse con ARF en pacientes que prefieren evitar la cirugía o que no son buenos candidatos quirúrgicos debido a otras afecciones médicas comórbidas (obesidad, hipertensión, diabetes, etc.). Su equipo multidisciplinario de médicos determina si la RFA es un tratamiento adecuado, caso por caso.

El cáncer es solo un capítulo, déjanos ayudarte a cambiar la historia ….