Tipos de Cáncer de Hígado

El cáncer de hígado, una enfermedad que afecta a miles de personas cada año, presenta diferentes tipos con características y tratamientos específicos. En este artículo, exploraremos los principales tipos de cáncer de hígado.

Cáncer de hígado primario.

El cáncer que se origina en el hígado se llama cáncer de hígado primario. Existe más de una clase de cáncer de hígado primario.

Carcinoma hepatocelular (HCC).

El carcinoma hepatocelular (HCC, por sus siglas en inglés) es la forma más común del cáncer de hígado en adultos.

Los cánceres hepatocelulares pueden tener distintos patrones de crecimiento:

  • Algunos comienzan como un tumor único que va creciendo. Sólo cuando la enfermedad es avanzada se propaga a otras partes del hígado.
  • Otros parecen comenzar con múltiples nódulos pequeños a lo largo y ancho del hígado, y no como un tumor solo. Estos se ven con mayor frecuencia en las personas que tienen cirrosis del hígado.

 Los médicos pueden clasificar varios subtipos de HCC. En la mayoría de los casos el subtipo no afecta el tratamiento ni el pronóstico. No obstante, es importante reconocer uno de estos subtipos, el fibrolamelar. Es poco frecuente, ya que constituye menos del 1% de los HCC y se observa con mayor frecuencia en mujeres menores de 35 años. A menudo, el resto del hígado no está afectado. Este subtipo suele tener un mejor pronóstico que otras formas de cáncer hepatocelular.

Colangiocarcinoma intrahepático (cáncer de conducto biliar).

Alrededor del 10% al 20% de los cánceres originados en el hígado son colangiocarcinomas intrahepáticos. Estos cánceres comienzan en las células que revisten los conductos biliares pequeños (conductos que llevan bilis a la vesícula biliar) dentro del hígado. Sin embargo, la mayoría de los colangiocarcinomas en realidad se originan en los conductos biliares que están fuera del hígado.

Angiosarcoma y hemangiosarcoma.

El angiosarcoma y el hemangiosarcoma son tipos de cáncer poco comunes que se originan en las células que revisten los vasos sanguíneos del hígado. Las personas que han estado expuestas al cloruro de vinilo o al dióxido de torio (Thorotrast) tienen más probabilidad de padecer estos tipos de cáncer. Se cree que algunos otros casos son causados por la exposición al arsénico o radio, o a una afección hereditaria conocida como hemocromatosis hereditaria. En alrededor de la mitad de todos los casos, no ha podido ser identificada una causa probable.

Estos tumores crecen rápidamente y por lo general, para el momento en que se detectan, se han propagado demasiado como para extirparlos quirúrgicamente. La quimioterapia y la radioterapia pueden ayudar a desacelerar la enfermedad, pero estos cánceres son por lo general muy difíciles de tratar. Estos cánceres se tratan como otros sarcomas.

 

TC de abdomen simple y contrastada. Hígado sin cambios por hepatopatía crónica, con lesiones hipervasculares difusas con realce heterogéneo y progresivo, que comprometen la totalidad del hígado. Su comportamiento se evidencia en las fases dinámicas, viendo como en la fase simple no es posible definir ninguna lesión (A), pero en la fase arterial (B) y portal (C, D) demuestran un patrón concordante con angiosarcoma hepático difuso.

Hepatoblastoma.

El hepatoblastoma es un tipo de cáncer de hígado poco común que se origina en niños, generalmente los menores de 4 años de edad. Las células del hepatoblastoma son similares a las células fetales del hígado. Alrededor de dos de cada tres niños con estos tumores son tratados exitosamente con cirugía y quimioterapia, aunque los tumores son más difíciles de tratar si se han propagado fuera del hígado.

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El hepatoblastoma es el tumor hepático más común en niños de 0 a 4 años. Algunos de los síntomas son aumento del abdomen, ictericia, fiebre y anemia.

Cáncer secundario del hígado (cáncer del hígado metastásico).

La mayoría de las veces en que se detecta el cáncer en el hígado, no comenzó allí, sino que se propagó (hizo metástasis) desde otra parte del cuerpo, como el páncreas, el colon, el estómago, el seno, o el pulmón. Debido a que este cáncer se ha propagado de su localización original (primaria), se llama cáncer de hígado secundario. A estos tumores se les nombra y trata según el lugar primario (donde se originaron). Por ejemplo, el cáncer que comenzó en los pulmones y se propagó al hígado se llama cáncer de pulmón con propagación al hígado, no cáncer de hígado. También se le conoce como cáncer pulmonar.

En los Estados Unidos y Europa, los tumores secundarios del hígado (metastásicos) son más comunes que el cáncer primario del hígado. Lo contrario resulta cierto para muchos lugares de Asia y África.

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En la metástasis, las células cancerosas se separan del sitio donde se originaron y forman tumores nuevos en otras partes del cuerpo.

Fuente: © Terese Winslow

Tumores benignos del hígado.

Algunas veces, los tumores benignos crecen tanto como para causar problemas, aunque ellos no invaden los tejidos cercanos ni se propagan a partes distantes del cuerpo. Si requieren tratarse, por lo general el paciente puede curarse con cirugía.

Hemangioma.

El tipo más común de tumor benigno del hígado se origina en los vasos sanguíneos y se conoce como hemangioma. La mayoría de los hemangiomas del hígado no produce síntomas y no requiere tratamiento. Sin embargo, algunos pueden sangrar y requerir que se extirpen con cirugía.

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Adenoma hepático.

El adenoma hepático es un tumor benigno que surge de los hepatocitos (el tipo principal de célula del hígado). La mayoría no causa síntomas y no requiere tratamiento. Sin embargo, algunos causan síntomas, como dolor o una masa (protuberancia) en el abdomen (en el área del estómago), o pérdida de sangre. Debido a que hay un riesgo de que el tumor se reviente (lo que causaría una hemorragia grave) y un riesgo leve de que se convierta en cáncer de hígado en el futuro, la mayoría de los expertos generalmente recomendará extirpar el tumor, si es posible.

El uso de ciertos medicamentos puede aumentar el riesgo de tener estos tumores. Las mujeres tienen una mayor probabilidad de tener uno de estos tumores si toman pastillas anticonceptivas, aunque esta es una complicación que ocurre en pocas ocasiones. Los hombres que usan esteroides anabólicos también pueden padecer estos tumores. Los adenomas pueden reducirse en tamaño cuando se suspenden estos medicamentos.

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Hiperplasia nodular focal.

La hiperplasia nodular focal (FNH) es un crecimiento compuesto por varios tipos de célula (hepatocitos, células del conducto biliar y células del tejido conectivo) parecido a un tumor. Aunque los tumores FNH son benignos, pueden causar síntomas. Puede ser difícil diferenciarlo de los tumores que realmente son cánceres de hígado. Por lo tanto, los médicos algunas veces extirpan este tumor cuando no hay un diagnóstico claro.

Tanto los FNH como los adenomas hepáticos son más comunes en las mujeres que en los hombres.

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