Después del diagnóstico de cáncer de hígado, los médicos tratarán de averiguar si el cáncer se ha propagado y, si es así, a qué distancia. Este proceso se llama estadificación (o determinación de la etapa). La etapa (estadio) de un cáncer describe cuánto cáncer hay en el cuerpo y ayuda a determinar qué tan grave es el cáncer, así como la mejor manera de tratarlo. Además, los médicos utilizan las etapas del cáncer de hígado cuando hablan sobre estadísticas de supervivencia.
Las etapas del cáncer de hígado van desde la etapa I (1) hasta la IV (4). Por regla general, mientras más bajo sea el número, menos se ha propagado el cáncer. Por el contrario, un número más alto, como la etapa IV, significa una mayor propagación del cáncer. Si bien la experiencia del cáncer de cada persona es única, los cánceres con etapas similares suelen tener un pronóstico similar y, a menudo, son tratados de manera muy similar.
Para comprender las etapas del cáncer de hígado, es importante saber que existen varios sistemas de clasificación por etapas, y no todos los médicos utilizan el mismo sistema. El sistema de estadificación que se emplea con más frecuencia en los Estados Unidos para el cáncer de hígado es el sistema TNM del American Joint Committee on Cancer (AJCC), el cual se basa en tres piezas clave de información:
El sistema descrito a continuación es el sistema AJCC más reciente, en vigor desde enero de 2018.
Los números y las letras después de la T, N y M proporcionan más detalles sobre cada uno de estos factores. En este sentido, los números más altos significan que el cáncer está más avanzado. Una vez que se han determinado las categorías T, N y M de una persona, esta información se combina en un proceso llamado agrupación por etapas para asignar una etapa general dentro de las etapas del cáncer de hígado.
Por lo general, la etapa del cáncer de hígado se determina según los resultados del examen médico, las biopsias y los estudios por imágenes (ecografía, tomografía computarizada o resonancia magnética), lo que también se conoce como etapa clínica. Si se realiza una cirugía, la etapa patológica (también llamada etapa quirúrgica) se determina mediante el examen del tejido extirpado durante una operación.
La estadificación del cáncer puede resultar compleja, por lo tanto, es importante que el médico explique las etapas del cáncer de hígado de una manera que el paciente pueda entender.
A continuación, se describen las etapas del cáncer de hígado según el sistema AJCC:
Un solo tumor de 2 cm (4/5 de pulgada) o de menor tamaño que no ha crecido hacia los vasos sanguíneos (T1a). No se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes (N0), ni a sitios distantes (M0).
Un solo tumor que mide más de 2 cm (4/5 de pulgada) y que no ha crecido hacia los vasos sanguíneos (T1b). El cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes (N0) ni a sitios distantes (M0).
Un solo tumor que mide más de 2 cm (4/5 de pulgada) y que ha crecido hacia los vasos sanguíneos, o más de un tumor sin que ninguno mida más de 5 cm (aproximadamente 2 pulgadas) de ancho (T2). No se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes (N0), ni a sitios distantes (M0).
Más de un tumor, con al menos uno que mide más de 5 cm de ancho (T3). No se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes (N0), ni a sitios distantes (M0).
Hay al menos un tumor (de cualquier tamaño) que ha crecido hacia una rama principal de una vena grande del hígado (vena hepática o la vena porta) (T4). No se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes (N0), ni a sitios distantes (M0).
Un solo tumor o muchos tumores de cualquier tamaño (cualquier T) que se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes (N1), pero no a sitios distantes (M0).
Un solo tumor o muchos tumores de cualquier tamaño (cualquier T). Puede o no haberse propagado a los ganglios linfáticos adyacentes (cualquier N). El cáncer se ha propagado a órganos distantes como los huesos o los pulmones (M1).
TX: no se puede evaluar el tumor principal debido a falta de información.
T0: no hay evidencia de un tumor primario.
NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales debido a falta de información.
Los sistemas de clasificación para la mayoría de los tipos de cáncer dependen únicamente de la extensión de la enfermedad. Sin embargo, el cáncer de hígado es más complejo, ya que, además del cáncer, la mayoría de los pacientes presentan daño en el hígado. Esto también influye en las opciones de tratamiento y en el pronóstico.
Aunque el sistema TNM define la extensión dentro de las etapas del cáncer de hígado, no toma en cuenta la función hepática. Por esta razón, se han desarrollado otros sistemas que incluyen ambos factores:
Estos sistemas no han sido comparados entre sí de manera definitiva, y su uso puede variar según la región o el especialista.
La puntuación Child-Pugh mide la función hepática, especialmente en personas con cirrosis. Dado que muchos pacientes con cáncer de hígado también presentan esta condición, esta evaluación es clave dentro del análisis de las etapas del cáncer de hígado.
Este sistema considera cinco factores:
Con base en estos factores, se clasifican tres niveles de función hepática:
Las personas con clase C suelen no ser candidatas a cirugía u otros tratamientos mayores.
Para fines prácticos, además de las etapas del cáncer de hígado, los médicos también clasifican la enfermedad según la posibilidad de tratamiento:
Si el paciente está lo suficientemente sano, estos tumores pueden eliminarse completamente mediante cirugía o tratarse con trasplante de hígado. Esto incluye la mayoría de las etapas I y algunos casos de etapa II.
Son aquellos que no se han propagado a órganos distantes, pero no pueden extirparse completamente mediante cirugía.
El tumor puede ser pequeño y estar localizado, pero el paciente no es candidato a cirugía debido a su estado de salud o función hepática.
El cáncer se ha propagado a ganglios linfáticos u otros órganos. Estas corresponden a las etapas más avanzadas dentro de las etapas del cáncer de hígado, y generalmente no pueden tratarse mediante cirugía.
Las etapas del cáncer de hígado permiten comprender cuánto se ha extendido la enfermedad y cómo puede evolucionar en el organismo. A través de este proceso de estadificación, es posible identificar el grado de avance del cáncer y, con ello, orientar las decisiones médicas.
Asimismo, conocer las etapas del cáncer de hígado ayuda a los especialistas a evaluar las opciones de tratamiento disponibles y a establecer un enfoque adecuado según cada caso. Por ello, la correcta interpretación de las etapas del cáncer de hígado es un elemento clave dentro del abordaje clínico de la enfermedad.